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Primer road trip en Nueva Zelanda - Península de Coromandel

  • 21 nov 2015
  • 4 Min. de lectura

El 21 de noviembre a las 8hs partimos con Ceci, Jose y Diego desde Auckland a la Península de Coromandel. Salvo para Jose, que fue nuestro guía, para el resto era nuestro primer viaje en Nueva Zelanda.

Hicimos una primer parada en Thames para desayunar en The Wharf Coffee House & Bar, café que está al lado de un muelle y enfrente de la pescadería del pueblo. A pesar de la lluvia, pudimos disfrutar del paisaje desde la ventana del lugar. Ya desayunados, seguimos por Thames Coast Rd hacia Matarangi. Prácticamente no nos detuvimos hasta llegar a este pueblito ya que no paraba de llover. Nos estacionamos en Kenwood Dr. y fuimos caminando por la playa, que es bastante extensa, hasta llegar a un Pohutukawa enorme (uno de los árboles emblemáticos de Nueva Zelanda), punto desde donde comenzaba una caminata bordeando un risco y avanzamos unos metros por ese sendero.

La siguiente parada fue para almorzar en Kuaotunu, en un lugarcito muy playero llamado Lukes Kitchen. Los chicos pidieron pizzas, que era la especialidad de la casa, sin embargo, yo pedí sopa de mariscos con pescado, camarones y mejillones, que venía además con pan de ajo caliente recién sacado del horno de barro. Estaba deliciosa e ideal para el día de lluvia. De todas maneras, probé una de las pizzas y estaba riquísima.

Sopa de mariscos de Lukes Kitchen

Cuando paró de llover un poco seguimos camino, y fuimos a Whangapoua Beach desde donde arranca un track para ir a New Chums Beach, una playa escondida de aguas cálidas y arena blanca. Como había marea alta, la única manera de llegar a la playa era a través de un camino rocoso, seguido de un sendero. Había llovido todo el día por lo que el camino estaba muy embarrado y resbaladizo. Además, como para Ceci y para mí era nuestra primera aventura en Nueva Zelanda, no íbamos muy preparadas. Diego, Jose y yo nos metimos al mar a pesar de la lluvia. Valieron la pena totalmente los 40 minutos de barro y lluvia.

Ahí si ya embarrados y con frío, partimos directamente al lugar adonde habíamos reservado en Coromandel Town. El lugar era un Holiday Park, que es un estilo de alojamiento que se usa mucho en Nueva Zelanda. Hay lugar para acampar, para estacionar las campervans o, se puede reservar una habitación que es lo que hicimos nosotros. La cocina y baños eran compartidos. Apenas llegamos nos metimos a la pileta, que decía ser climatizada, pero, o se olvidaron de calentar el agua, o nosotros ya veníamos con mucho frío porque la sentimos helada! Después de una ducha fuimos a dar una vuelta por el centro de Coromandel que tiene unas 6 cuadras. Ya habíamos decido que íbamos a cocinar esa noche, así que hicimos las compras en un Dairy (un tipo de almacén generalmente atendido por indios) pero antes pedimos una degustación de cervezas y unos nachos con guacamole en Star and Garter Hotel, uno de los barcitos en Kapanga Rd.

Terminamos super cansados. Jose hizo un guiso y nos fuimos a dormir para poder arrancar temprano al día siguiente.

El domingo salimos alrededor de las 9am y paramos de nuevo en Kuaotunu para poder ver la playa, ya que el día anterior con la lluvia, no habíamos podido ir. El paisaje es increíble, sacamos cantidad de fotos mientras los chicos buscaban cangrejos y otros bichos.

Cuando llegamos a Hot Water Beach, paramos a desayunar algo en LaLa Café y estuvimos un buen rato jugando con unas gaviotas. Nos llamó la atención que se acercaran tanto. Lo que hace especial a esta playa es la actividad geotermal que genera piletas de agua caliente por lo que la gente va con palas para hacer pozos y poder sumergirse en estas aguas termales. Nosotros sólo dimos un paseo y cuando volvíamos al parking vimos una galería de arte (Moko Artspace) y entramos unos minutos a ver. Tenían unas artesanías muy lindas.

El siguiente destino: la joyita del viaje, Cathedral Cove. La bahía recibe su nombre de una cueva cuyo techo tiene un remate en punta que recuerda a una catedral.

Para llegar a este lugar hay que dejar el auto en un estacionamiento en Hahei y desde allí son unos 45 minutos caminando.

En el camino paramos en Gemstone Bay, una pequeña playa con rocas muy bonita, además de detenernos un millón de veces para sacar fotos. Nos quedamos fascinados con el lugar y no nos podíamos ir sin meternos al mar. El día estaba soleado, la marea alta, el agua transparente… y helada! Pero nos metimos lo mismo… bueno Jose y yo porque los otros dos se acobardaron por el frío.

Cathedral Cove

Después de estar un rato en el agua y sacando fotos, emprendimos la vuelta (otros 45 minutos) porque ya teníamos hambre y ahí no hay nada de nada. Nos pedímos unas hamburguesas y un helado de postre en Maddens Ice Cream Parlour and Pizzeria que era el único lugar cuya cocina todavía no cerraba (eran cerca de las 3pm) y salimos ya para emprender la vuelta. Paramos en la playa Tairua a tomar unos mates y después los chicos se fueron un rato a explorar por las rocas.

Tairua

En vez de volver por la Motorway, tomamos la ruta 25A bordeando el estuario de Thames. Nos detuvimos en Miranda Beach que es un lugar donde muchos de los que viajan campervan hacen noche, y por último, en un muelle en Beachlands.

Llegamos a Auckland alrededor de las 20:30hs cansadísimos pero contentos por tan lindo viaje.

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